Disciplina Positiva

Os adjuntamos este artículo que consideramos de interés en nuestra labor docente.

Este artículo no hubiera sido posible sin la lectura de un manual que ha cambiado por completo mi visión sobre cómo educar a los más jóvenes. El manual al que me estoy refiriendo se titula Disciplina positiva. Consejos que invitan a la cooperación entre padres e hijos basados en la dignidad y el respeto, de Jane Nelsen. Un libro que en mi caso estoy usando para trabajar en mi aula con adolescentes y que me está dando muy buenos resultados.

Pues bien, entre los muchos consejos que aporta Jane Nelsen en este manual están una serie de propuestas que nos enseñan a diferenciar entre la educación tradicional punitiva y la educación basada en la disciplina positiva. Una disciplina positiva que tiene un lema que me encanta y que reza así: FIRM & KIND

Un lema que podría traducirse como FIRME y AMABLE o como firme y asertivo. De ahí que me guste tanto esta educación positiva porque no renuncia a la importancia de la autoridad y, sobre todo, trabaja desde la asertividad y la empatía hacia el otro, hacia los más jóvenes.

Aquí tenéis 10 propuestas de Jane Nelsen al respecto de la disciplina positiva que en convertido en mi decálogo personal.

1. Es una educación no punitiva. No se centra en el castigo, sino en el cambio de conducta a medio plazo.

2. Busca la proximidad y la confianza. Al no centrarse en el castigo, trabaja de manera sistemática las emociones desde la empatía, preocupándose más por lo que a uno le pasa que por sus actos.

3. Se centra en las soluciones. Tal vez sea uno de los aspectos que más me gusta de esta disciplina, es decir, la disciplina positiva no pone su foco en la culpa, sino que busca remedio a una determinada acción. Sobre cómo transformar problemas en soluciones te dejo este enlace. ¡Te encantará!

4. Enseña el autocontrol. Dentro de las competencias emocionales, el autocontrol se convierte en un aspecto fundamental, sobre todo en lo que respecta al manejo de la ira y del estrés.

5. Trabaja desde la perspectiva de un conflicto. ¿Qué significa esto? Muy fácil. La educación punitiva se enfrenta al problema en el momento mismo de producirse el conflicto, en un momento en el que en muchas ocasiones estamos enfadados, descontentos o contrariados. Por tanto, lo que propone la disciplina positiva es enfriar ese momento y trabajarlo cuando haya pasado un tiempo prudencial en que que la perspectiva nos permite en muchas ocasiones relativizar determinadas acciones.

6. Se centra en el futuro. El gran problema de la educación tradicional punitiva es que pone su acento en el pasado, es decir, hace pagar por lo que se ha hecho. En cambio, la disciplina positiva pone su acento en el futuro, es decir, se educa para lograr resultados a medio plazo o, lo que es lo mismo, se aprende para un futuro.

7. Genera opciones. La disciplina positiva capacita para escoger, es decir, es capaz desde la rotundidad pero también desde la comprensión, generar opciones que la disciplina punitiva no permite por la rebeldía que genera y porque su objetivo último es la sumisión.

8. Se aprende del hecho. Mientras que la educación punitiva se paga por un hecho, es decir, se paga con un castigo, la disciplina positiva busca aprender de ese hecho desde la reflexión para que, una vez trabajado, entendido y asimilado, no haya necesidad de que vuelva a ocurrir.

9. Trabaja la autodisciplina. Uno de los aspectos que hay que entender acerca de la disciplina positiva es que se trata de una educación no inmediata. ¿Qué significa esto? Pues que los resultados de esta forma de educar no se ven el primer día, sino a medio plazo. Por eso, en lugar de centrarse en el control propio de la educación punitiva, trabaja el autocontrol de las emociones y de los actos que conllevan dichas emociones.

10. Hace sentirse bien para hacer las cosas mejor. Este último punto es también uno de mis preferidos. Y es uno de mis preferidos porque busca un enfoque radicalmente distinto a de la educación tradicional punitiva. ¿Por qué? Porque la educación punitiva se basa en la creencia de que los niños se portarán mejor si se sienten peor. Y no es así. De lo que se trata es de que los niños consigan hacer las cosas mejor porque se sienten mejor.

A modo de conclusión

La educación, la educación de vuestros hijos, la educación de mis alumnos debe partir de la firmeza sin renunciar a la asertividad. Y para ello el tiempo, ese tiempo que siempre nos falta, debe convertirse no en un problema, sino en nuestro mejor aliado. Dedicar tiempo a nuestros jóvenes, ocuparnos y preocuparnos por ellos, buscar su bienestar es por lo que aboga la disciplina positiva. Porque la educación es tiempo, un tiempo de calidad que pasamos con aquellas personas a las que les pertenece el futuro de nuestra sociedad.

Fuente: Justificaturespuesta

Los ‘neuromitos’

Os adjuntamos este artículo escrito por Catherine L´Ecuyer, que creemos puede resultar de vuestro interés.

«Las malas interpretaciones cuajan con fuerza en el ámbito educativo, creando falsas creencias que generan una amplia oferta comercial.»

En los últimos años se han multiplicado los métodos educativos y las aplicaciones y los dispositivos llamados inteligentes que pretenden potenciar la inteligencia de nuestros hijos. Lo que no sabe la gran mayoría de la población es que esos argumentos de venta, que han sido motivo de la proliferación en el mercado de cientos y miles de métodos educativos y de productos tecnológicos que se usan tanto en las aulas como en los hogares, carecen de fundamento educativo-científico.La palabra neuromito se refiere a malas interpretaciones de la neurociencia, trasladas al ámbito educativo. Esas malas interpretaciones se dan por supuesto en la literatura popular (noticias, algunos folletos de la industria de la educación, libros de autoayuda, blogs en Internet, libros y en conferencias sobre educación con ponentes que son iniciados en neurociencia, etc.), y acaban cuajando con fuerza en el ámbito educativo, creando falsas premisas sobre las que se van construyendo métodos educativos que no tienen ninguna base científica y generando una oferta comercial cada vez más amplia para esos productos.

Uno de los neuromito más difundidos es que “el niño tiene una inteligencia ilimitada”, o que “solo usa el 10 % de su cerebro”. Hoy sabemos que es falso que el ser humano no use una gran parte de su cerebro. El profesor de neurociencia cognitiva Barry Gordon, investigador del Johns Hopkins Medical Institution de la identificación e implementación de métodos para mejorar el lenguaje, la memoria, el pensamiento y el aprendizaje, dice que ese mito es de una falsedad irrisoria, ya que “usamos virtualmente cada parte del cerebro, casi todo el cerebro está activo casi todo el tiempo”. La rápida difusión y el éxito de ese mito es de alguna manera consecuencia de la vanidad y la dificultad de reconocer nuestras limitaciones humanas. Como decía Huxley, una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante. La imperfección de nuestros hijos – y la nuestra- es una verdad sin interés, por ello recurrimos a falsedades emocionantes que nos reconfortan, en la carrera colectiva frenética hacía el niño “genio” que nos vendió la industria de la seudoeducación.Ese neuromito se ha trasladado a una gran velocidad, sin base científica alguna, al ámbito de la educación. Estudios revelan que un 44% de los maestros españoles creen en ese mito. Este mito ha sido acaparado por los departamentos de marketing de muchas empresas de software y hardware para convencer a los «buenos padres» de que adquieran sus productos para el buen desarrollo cerebral de sus hijos. Partiendo de esa premisa, les hacemos «divertirse aprendiendo» con la maquinita, con la promesa de estimular y multiplicar su inteligencia. Llegamos a la conclusión de que más es mejor, porque confundimos más estímulos y más información con «más inteligencia». De ese mito viene la conocida expresión “el niño es una esponja”. El método de la estimulación temprana de Glenn Doman ha sido el vehículo por excelencia de ese neuromito. Resulta incongruente que muchos colegios élites que se encuentran en los rankings de los mejores colegios en España hayan vendido ese método a lo largo de los últimos 50 años como una innovación educativa, mientras las principales asociaciones profesionales del mundo (Neurology, la Academia Americana de Pediatría, etc.) lo consideran, desde el año 68, como un método seudocientífico fraudulento. Dadas las circunstancias, quizás no sea demasiado atrevido preguntarnos por la oportunidad, para el bien de la educación de nuestro país, de revisar los criterios de esos rankings.Otro de los neuromitos más difundidos es que “un entorno enriquecido aumenta la capacidad del cerebro de aprender” y que “los tres primeros años son críticos para el aprendizaje» y por lo tanto decisivos para el desarrollo posterior. Un 94% de los maestros españoles cree que un entorno enriquecido aumenta la capacidad del cerebro de aprender y un 30% cree que existen periodos críticos en la infancia, después de los cuales una serie de cosas no pueden ser aprendidas.

El principal argumento para llegar a esa falsa conclusión es la plasticidad del cerebro. Esta es un hecho, pero hoy por hoy sabemos que ocurre toda la vida, no solo durante los primeros años. Pueden existir periodos sensibles con respecto al desarrollo de ciertos aspectos cognitivos durante los primeros años, pero no por esto deben considerarse “ventanas de oportunidad” que se cierran a los tres años. Por ejemplo, puede ser más fácil para un niño aprender chino durante el primer año de vida. El problema surge cuando de ese hecho se llega a la conclusión de que un bebé se desarrolla mejor asistiendo a clases de chino que pasando tiempo con su cuidador principal. El problema surge cuando se llega a la conclusión de que el niño puede y debe aprender chino viendo la pantalla. En definitiva, el problema surge cuando una sociedad está convencida de que aprender chino solucionará la vida del niño, pasando por alto una de las dimensiones más importantes para el buen desarrollo del niño: la afectiva. Hoy sabemos que durante los primeros años lo que más importa para el buen desarrollo de un niño no es la cantidad de información que recibe, sino la atención afectiva que recibe, a través del modelo de apego que desarrolla con su cuidador principal.

Por lo tanto, resulta contradictorio aumentar el número de horas que un niño pequeño pasa delante de un DVD supuestamente educativo, o del juego supuestamente educativo de una tableta inteligente, con el argumento de no querer desechar una oportunidad de aprendizaje cuando sabemos que a esas edades lo importante no es el bombardeo de información, sino la consolidación del vínculo de apego con los padres o con otro cuidador que cumple con las condiciones para poder asumir ese trabajo. ¿En cuántos casos esos neuromitos habrán contribuido a despojar de su sentido el trabajo de las madres, de los padres, dejándoles creer que tenían que sobreestimular a sus hijos en todo momento, y que ese trabajo era delegable a una pantalla? Sin duda, los neuromitos han contribuido a alejar a muchos padres de su sensibilidad y de su sentido común en el ejercicio de su maternidad y de su paternidad. Las relaciones interpersonales son las que dan sentido a los aprendizajes durante la infancia y gran parte de la adolescencia, porque configuran nuestro sentido de identidad.Cuántas expectativas frustradas podríamos evitar si fuéramos realistas, si el punto de partida de la educación fuera la búsqueda de la perfección de la que es capaz cada alumno, no la que nos venden los neuromitos. Cabe preguntarse si esos mitos podrían tener algo que ver con el desinterés por aprender del alumno. Sin darse cuenta de ello, el niño se pregunta a sí mismo: ¿por qué y para qué aprender si ese aprendizaje no me da oportunidades de entrar en sintonía con lo que necesito?, ¿para qué aprender si ese aprendizaje me pide perfecciones de las que no soy capaz?

En definitiva, padres, educadores, colegios, y otros agentes educativos, hemos de aplicar sentido común, rigor, y sobre todo el perene principio de la prudencia, no todo lo que luce es oro. Los métodos educativos no son verdaderos por ser innovadores, son innovadores por ser verdaderos. Y los métodos son verdaderos por responder a lo que reclama la naturaleza del alumno y por fundamentarse en las evidencias, no lo son por obedecer a las ansias de novedad, a los caprichosos argumentos de venta o a las lógicas económicas de la industria de la seudoeducación.

Fuente:elpais.com

¿Por qué son las redes sociales tan importantes para un adolescente?.

Os adjuntamos este artículo visto en el períodico.com, que creemos puede resultar de vuestro interes:

Es normal que sus vidas giren en torno a la tecnología. Los adolescentes de hoy no solo son nativos digitales, son también la primera generación que ha visto, desde siempre, un móvil en manos de sus padres, que ha tenido ordenadores a su disposición en casa y en el colegio y que ahora, en el instituto, no es extraño que trabajen habitualmente en el aula con tabletas y portátiles.

Y como todo se precipita y agudiza en la adolescencia, esa etapa de transición de la dependencia a la independencia en la relación con los padres, de revolución hormonal y necesidad de establecer una identidad personal propia, no es de extrañar que la comunidad internet se haya convertido en la forma más importante de relacionarse con sus iguales.

“¿Verdad que cuando solo había teléfonos fijos y televisión, los adolescentes también pasaban horas con ellos? Pues ahora es lo mismo con las redes sociales”, constata el psiquiatra Juan Carlos Pascual, que trabaja con jóvenes en las unidades de Trastorno Límite de la Personalidad y de Adicciones Comportamentales del Hospital de Sant Pau de Barcelona.

Es lógico que les guíe el afán de hacer lo que hace todo el mundo. “Desde que es pequeño, para un niño es importante tener los juguetes de moda o ver las películas y las series de las que habla la clase”, señala Amalia Gordóvil, profesora de Psicología en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y miembro del Centro GRAT, especializado en psicología y educación. ¿Cómo no lo van a ser las tabletas y los móviles?

ENTENDER TAMBIÉN A LOS PADRES

La adolescencia (cada vez más temprana y cada vez más duradera) ha sido siempre una etapa madurativa difícil, un periodo de incertidumbre (para los hijos y también para los padres). Las amistades con gente de la misma edad son la prioridad y las ligaduras con los padres se aflojan. “Están en una edad en que ya pueden entender que sus padres tienen una responsabilidad sobre ellos, que tienen potestad para saber con quién se relacionan”, agrega el doctor Pascual.

El móvil o la tableta deben tener sus limitaciones, “como cuando los padres le ponían a sus hijos una hora de regreso a casa, si salían de noche”. “Ahora hay que dejarles claro cuánto rato pueden usar los dispositivos entre semana -es razonable, por ejemplo, media hora al día, siempre después de haber hecho los deberes o las tareas que tengan asignadas, por supuesto- y dónde deben hacerlo, a poder ser a la vista de los adultos”, prosigue Pascual.

“Y si no se respetan esas normas, el adolescente siempre debe tener presente que existe la posibilidad de que le acaben confiscando el móvil”, indica el especialista. Aunque también pueden utilizarse como un refuerzo en positivo, “como una recompensa o un premio valioso para ellos”.

Fuente:elperiodico.com

Entrenamiento para mejorar la convivencia escolar y gestionar los conflictos.

Os adjuntamos este artículo visto en «Atención selectiva» que nos ha parecido puede resultar de interés:

Una de las máximas en la educación de nuestros días es el manejo de la convivencia positiva y pacífica en respuesta a toda una serie de conflictos que si desoímos, resurgen en edades más adultas de la mano de problemáticas mayores en clave de violencia. Nunca es negativo el conflicto, nunca la confrontación de ideas y la libre expresión en la diferencia, pero si no educamos en la convivencia con el otro y en la resolución de estos conflictos, estamos hipotecando el futuro de nuestra sociedad. Por este motivo es tan importante fomentar desde aquellos entornos sociales, como el aula, el centro, el lugar de actividades extraescolares (llámese clase, cancha o campo); el manejo de las herramientas que generen una convivencia pacífica.

Pero no solamente el ámbito geográfico o físico es importante a la hora de tener en cuenta el ejercicio de la convivencia, sino que también deberemos tener en cuenta, esencialmente, a las personas que integra. De nada vale trabajar medidas de convivencia democrática pacíficas con la infancia, si nosotros como adultos no sabemos emplearla. Tendremos que tener en cuenta que para conseguir un entorno positivo ante el conflicto, es necesario que todas las esferas de la vida escolar y extraescolar de los niños estén implicadas. Desde el centro educativo con ellos como protagonistas, pero también con sus madres y padres, así como con el profesorado; hasta la actividad extraescolar con su entrenador o las entidades que conforman su comunidad educativa y cultural.

Y una vez somos conscientes de la importancia del contexto que envuelve la necesidad de trabajar la convivencia pacífica en los entornos sociales que rodean a nuestra infancia, sólo nos queda una cosa: entrenamiento. Porque la convivencia pacífica no es, evidentemente, un modo de actuar que surge de un modo natural, no viene por condicionamiento genético. La resolución de conflictos para una mejora de la convivencia es algo que se entrena, que se debe y se tiene que trabajar día a día para lograr resultados. El entrenamiento será la pieza fundamental a la hora de comenzar a desarrollar la convivencia en el aula, en el centro o en cualquier lugar que atienda al crecimiento y desarrollo del niño.

Pero, ¿por dónde empezar?

Para no caer en el clásico ensayo – error, podemos tomar en cuenta una serie de factores comunes que nunca separados, sino de una manera interdisciplinaria, favorecen la mejora en la convivencia sana y equilibrada. En la infografía de este mes, te mostramos cinco elementos que se deben entrenar para mejorar las relaciones sociales de una comunidad educativa, cinco tipos de pensamiento que se deben de trabajar para mejorar la convivencia escolar y gestionar los conflictos, como siempre, de la mano de Piktochart.

Entrenamiento de la convivencia.

Para estar seguros de que se atienden a todos los elementos necesarios para trabajar la convivencia en entornos escolares, así como extraescolares, deberemos tener en cuenta los distintos tipos de pensamiento que influyen en el modo en como nos relacionamos y cómo defendemos nuestros individualismos en sociedad.

De este modo, sería imposible pensar que la convivencia puede ser algo que se va adquiriendo con la maduración de un desarrollo cognitivo en exclusiva, pues si no tenemos un sistema de valores que fundamenten un florecimiento ético, o bien no sabemos gestionar las emociones que trascienden de su influencia; nunca habremos alcanzado el objetivo de mejora de la convivencia entre los miembros de una sociedad escolar.

Por tanto, deberemos trabajar toda una serie de destrezas, que de modo interdisciplinar y globalizado, nos ayudarán a mejorar nuestra convivencia con todos los elementos de la comunidad educativa. Estas son las que te propone Atención selectiva, cinco entrenamientos para garantizar una optimización en la gestión de conflictos.

Entrenamiento cognitivo.

El entrenamiento cognitivo en relación a la mejora de la convivencia en edad escolar estará relacionado directamente con el ejercicio del pensamiento causal. Este tipo de pensamiento es el que realizamos cuando emitimos juicios sobre los conflictos que se nos presentan, emitiendo valoraciones verdaderas sobre estos. De este modo, mediante el pensamiento causal hacemos atribuciones a las causas de estos conflictos, diagnosticando el foco del problema, haciendo hincapié sobre el origen y el porqué.
Podemos entrenar el pensamiento causal mediante las preguntas directas que nos llevan a la búsqueda de soluciones. Por ejemplo:

✔ ¿Cuál es el problema?
✔ ¿Cuáles son sus causas?
✔ ¿Cómo me hace sentir?
✔ ¿Desde cuándo me pasa esto?
✔ ¿Cómo lo puedo solucionar?
✔ ¿Qué puede pasar si hago esto?
✔ ¿Y si hago esto otro?

Entrenamiento emocional.

El pensamiento a nivel emocional complementará el pensamiento causal, en el sentido de favorecer la gestión de las emociones que los conflictos generan. Para entrenar el pensamiento emocional debo yo mismo, en primera persona, comprender, conocer y controlar en intensidad y duración mis propias emociones. A partir de aquí, cuando las sé gestionar, cuando las entiendo tanto en mi persona como el los demás, ya puedo trasladarlo a mi alumnado. Es muy importante que se haga de este modo, pues debemos entender que nosotros somos una generación a quienes no han educado en la gestión de emociones, por tanto, somos autodidactas en conocimientos que conformen las inteligencias intra e interpersonal.
Hay numerosas formas de trabajar el pensamiento emocional. Mediante cuentos, películas, música, a través del arte, juegos, etc.
Aquí te dejo algunos artículos con recursos:
✔ 6 películas para iniciarse en la inteligencia emocional.

✔ 10 películas para mejorar la autoestima.
✔ 14 cortos para trabajar la convivencia.

Entrenamiento social.

El entrenamiento social se trabaja mediante el ejercicio del pensamiento asertivo en el trabajo de las habilidades sociales. Es evidente que la convivencia no se consigue con el trabajo cognitivo y emocional, por más completo que pudiera ser este combo. Si no me sé relacionar con los demás de un modo óptimo, la cognición y la gestión emocional de nada valen. Son muchos los factores que inciden en un pensamiento asertivo, entre los cuáles sería aconsejable trabajar entre varios, los siguientes:

✔ Saber escuchar.
✔ Aprender a decir que no.
✔ Pedir ayuda.
✔ Aprender a pedir perdón.
✔ Saber negociar.
✔ Alagar, apoyar, comprender,…
✔ Expresar las ideas propias con libertad y respeto.

Entrenamiento ético-filosófico.

El ambiente cultural nos impone una serie de valores y principios sin los cuáles la convivencia y la resolución de conflictos ni siquiera se plantearían. En este sentido, el entrenamiento del pensamiento ético-filosófico nos ayuda a centrar una serie de valores compartidos, para formar una identidad común. Podemos trabajar el pensamiento filosófico mediante muchos recursos, por ejemplo:
✔ Analogías y sinalogías.
✔ Lógica proposicional.
✔ Metáforas y símiles.
✔ Discusiones y debates.
✔ Pensamiento crítico y análisis de la información.

Entrenamiento creativo.

El entrenamiento de los procesos creativos viene de la mano del trabajo del pensamiento divergente. Este tipo de pensamiento, es un entrenamiento que plantea soluciones múltiples y diferentes, estando ligado a personas no por su genética sino por su trabajo. Por este motivo, entrenar en el pensamiento creativo es fundamental a la hora de plantear diferentes soluciones a los conflictos cotidianos. El empleo de soluciones creativas favorecerá la autoestima y hará que los miembros de la comunidad educativa se sientan más realizados.

Podemos trabajar la creatividad en la convivencia, mediante diferentes técnicas como por ejemplo:

✔ El brainstorming.
✔ El storytelling.
✔ El desing thinking.
✔ El arte mismo, en cualquiera de sus manifestaciones.

Como ves, tienes múltiples recursos para trabajar la mejora de la convivencia y la gestión de los conflictos, pero también muchos frentes abiertos en los que entrenar. Y de hecho me he esforzado en esta comparación con el entrenamiento, pues como el atleta, como el jugador o profesional de un deporte; la convivencia es algo que se debe ejercitar todos los días y si se deja de practicar por tan sólo uno, se pierde rendimiento. Debemos hacer un especial hincapié en esta idea de no bajar la guardia, de no decaer en alcanzar nuestra meta, pues un descuido en este trabajo puede ser nefasto y lo será.

Fuente: Atencionselectiva

Un videojuego que promueve la igualdad.

El Instituto vasco de la mujer (Emakunde) lanza una iniciativa, llamada Gizonduz, para concienciar e involucrar a los hombres en la igualdad de género. Una de sus herramientas es un videojuego dirigido a chicos de entre 14 y 18 que tiene como objetivo prevenir la violencia machista y poner en valor la igual entre hombre y mujeres.

Este proyecto se enmarca la iniciativa Gazteak Berdintasunean 2.0, que emplea las nuevas tecnologías para educar y prevenir la violencia de género. El videojuego propone situaciones cotidianas de violencia (situaciones sexistas, homófobas, violentas…) en las que el jugador debe sumar capacidades reaccionando y posicionándose ante éstas. Trabajará temas como las violencias masculinas, la violencia contra las mujeres, las relaciones de pareja y el control, los hombres jóvenes y el riesgo y la homofobia.

Se trata de una herramienta educativa para desarrollar un pensamiento crítico ante la violencia, se puede acceder a él a través de la páginas web de Emakunde y la de Gizonduz. Este proyecto ha sido probado por 549 alumnos y alumnas y 81 profesores y profesoras en seis centros educativos. La valoración ha sido muy positiva.

Fuente: Amecopress

“Sólo aprendemos de un maestro al que queremos”

Os adjuntamos este artículo recogido de Educación 3.0 que consideramos de interés:

La manera que tenemos los docentes de relacionarnos con nuestros alumnos es un pilar fundamental para su aprendizaje, no sólo académico sino personal también. Francisco Mora, gran conocedor del cerebro y experto en Neuroeducación, popularizó la frase que daba nombre a uno de sus libros «Sólo se aprende aquello que se ama».

Estoy totalmente de acuerdo con la frase de Mora, pero añadiría que sólo aprendemos de un maestro al que queremos. De ahí que sea fundamental que los maestros tengamos unas nociones básicas sobre cómo relacionarnos emocionalmente con nuestros alumnos y qué características del maestro hacen que el aprendizaje sea óptimo.

Teoría del apego

Hace más de medio siglo que John Bowlby, médico psicoanalista inglés, desarrolló la teoría de apego. Todos los mamíferos superiores, entre los cuales nos incluimos nosotros, venimos al mundo con la capacidad innata de apegarnos a nuestra/s figura/s de apego para aumentar nuestras probabilidades de supervivencia.

La manera en que nuestros padres nos han enseñado a relacionarnos con los demás, social y emocionalmente, tiene una serie de consecuencias, positivas o negativas, a lo largo de nuestra vida. A través de esta relación de tipo emocional nos dan información sobre nosotros mismos, los demás y el mundo. Muchas de las dificultades, patologías o trastornos que padecemos los adultos en la actualidad, se deben a un mal desarrollo del vínculo infantil. Aun así, afortunadamente, hay un motivo para la esperanza, ya que estos patrones de relación desadaptativos, que en el presente están provocando una manifestación de síntomas, se pueden modificar y reconstruir de una manera más sana, aun siendo adultos.

Pero comencemos construyendo la casa desde el principio y no por el tejado. Quizá dos de las figuras de apego más significativas para un niño pequeño son sus padres y su profesor o profesora. Es por ello que se hace necesario conocer cuáles son las características de una figura de apego segura. La gran mayoría de estudios que se han realizado desde Bowlby hasta la actualidad han llegado a la conclusión de que en torno a un 60% de la población tiene apego seguro, lo cual implica que 4 de cada 10 niños tiene un apego inseguro, con todas las consecuencias que tiene esto para el niño.

A continuación veremos cuáles son las características del apego seguro para que los docentes puedan establecer una correcta relación emocional con su alumnado:

1. Protección

La función principal de un apego seguro consiste en proteger al menor. Los niños, por definición, son dependientes y necesitan del cuidado de las personas que están al cargo de él (madre, padre, profesores, abuelos, etc). Nuestra obligación es ofrecerles entornos seguros y protegidos. Cuando el niño se siente protegido y en un entorno de seguridad, surgen las ganas de explorar lo que le rodea (curiosidad).

En ese punto es importante que los maestros permitamos a nuestros alumnos que exploren y curioseen el lugar donde se encuentran. Si por algún casual ocurriera algo que causara miedo al niño y le hiciera sentirse desprotegido, con la consiguiente llantina, nuestra función consiste en calmar al niño para que vuelva lo antes posible al equilibrio y a la normalidad (homeostasis emocional). Generalmente los niños que tienen un apego inseguro evitativo no son capaces de ser calmados por sus padres o maestros, ya que éstos no tienen dominadas las funciones de protección.

2. Autonomía

Como característica complementaria de la protección tenemos la autonomía. Tan importante para un niño es que sus padres y maestros le den seguridad, como que les permitan y animen a ser autónomos, es decir, a hacer las cosas por sí mismos.

La autonomía será muy diferente según la edad de la que hablemos. Así, por ejemplo, permitir a un bebé de unos meses que está reptando por el suelo que se mueva por el salón saciando su curiosidad tocando todos los juguetes que ve por el suelo, cumpliría con este requisito. Pero también estaríamos favoreciendo la autonomía de nuestra hija adolescente cuando le permitimos que se vaya a estudiar 3º ESO a Londres porque tiene esa necesidad de conocer un nuevo idioma, nuevas amigas y vivir una cultura diferente. En ambos casos estamos en presencia de figuras de apego que permiten la autonomía de sus hijos o alumnos. Los padres o maestros sobreprotectores tienen muy comprometida la autonomía de sus hijos o alumnos. Por miedo a que sean autónomos o les pase algo, no les dejan “volar”.

3. Decodificación

El concepto de decodificación lo acuñó Peter Fonagy. ¿Os acodáis del antiguo Canal Plus? Necesitábamos una llave que decodificara la señal para poder ver el canal. A esto mismo se refiere este concepto. Cuando los niños ven algo en el patio que no entienden, un niño de Bachillerato que les asusta o se pelean con su mejor amigo, necesitan que una autoridad, normalmente una de sus figuras de apego (en el colegio sería generalmente su tutora) le explique qué ha pasado y por qué se sienten de esa manera. Es decir, necesitan que alguien les decodifique lo ocurrido. Alguien se lo tiene que explicar. Tenemos la obligación de darles una explicación o una narrativa a lo sucedido. Cuando los niños nos preguntan algo porque necesitan saciar su curiosidad, tenemos la obligación de darles una respuesta adaptada a su edad (decodificar).

4. Ser visto

El concepto de ser visto incluye varias cosas. Un niño es visto cuando estamos con él al 100%, dejando a un lado lo que estemos haciendo porque lo que en ese momento tiene importancia es el menor. Cuando es el día de Halloween, los niños se disfrazan para ser vistos. Se disfrazan para que les digamos lo terroríficos que van y lo genial que es su disfraz. El ser visto implica tres características:

Atención: prestar atención al niño con todos nuestros sentidos. Sabemos que en ese preciso momento, lo más importante es él/ella.

Afecto: tratar en ese momento con todo el afecto del mundo a nuestros niños. Reforzarles, alabarles, etc.

Normas y límites: el ser visto también implica ponerles normas y límites a nuestros alumnos e hijos. Cada vez que les decimos a nuestros niños NO, les estamos diciendo que les queremos. No te dejo ir al río en este prado porque te quiero.

5. Responsividad

No debemos confundir la responsividad con la responsabilidad. También es importante que las figuras de apego seamos responsables, pero en esta ocasión me refiero a la responsividad. Este concepto se refiere a la idea de que demos respuesta siempre que nuestro hijo o alumno tenga una necesidad de tipo emocional. Consiste en ser contingentes con las necesidades de nuestros hijos. Como figuras de apego debemos responder a todas sus necesidades. Ojo, no confundir necesidades con deseos. Me gustaría (deseo) que me tocara la lotería, pero puedo vivir sin que me toque (no es una necesidad).

Una necesidad para nuestros alumnos es que le atendamos siempre que esté preocupados o temerosos por algo. En cambio, un deseo es querer comerse la tarta entera que ha traído su compañero de clase por ser su cumpleaños. Debemos atender la necesidad emocional de nuestro alumno que está preocupado pero cualquiera de nuestros alumnos pueden vivir perfectamente sin comerse la tarta entera a pesar de que tengan muchas ganas de hacerlo.

Para concluir este artículo, deciros que desarrollar un apego seguro en nuestros niños tiene un efecto de protección futuro muy grande. Aquellos niños que tienen un apego seguro se mostrarán en un futuro con mayor capacidad de tolerar la frustración y el estrés, tomarán mejores decisiones, aprenderán a autorregularse emocionalmente mejor y serán adultos más adaptados en sus entornos. Como os imagináis, en los casos de niños con apegos inseguros (evitativo, ansioso-ambivalente o desorganizado) nos encontraríamos las características contrarias, con las consecuencias tan devastadoras que tendría esto para el niño, el adolescente y el adulto.

Fuente: Educación 3.0

Escrito por: Rafael Guerrero Tomás, Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

Aprender a superar las frustraciones.

Hoy compartimos esta propuesta de cuentos y actividades que nos ayudarán a reflexionar sobre la necesidad de aprender a superar los “fracasos” y por tanto a tolerar la frustración.

A propósito de la Frustración.

La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir.

Cuando un deseo o una ilusión no se cumplen, a causa de la frustración, los adultos -y también los niños- experimentan en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad, etc.

Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse (Fuente: FAROS, HSJD).

Cuentos Propuestos

Sofía la vaca que amaba la música. Este cuento nos gusta porque pone de manifiesto que para NO caer en la frutración debemos desear mucho aquello que hacemos, debemos tener auténtica pasión. Este cuento va de superación y de pasión. Dos ingredientes CLAVES para hacer frente a la frustración.
Las Jirafas no pueden Bailar. En la misma linea que el anterior pero este además añade el tema físico, las jirafas no pueden bailar porque tienen las “patas ” largas … un cuento maravilloso para explicarnos que las únicas barreras que hay son las que nos ponemos nosotros.
La niña que nunca cometía errores. Este cuento nos encanta porque pone de manifiesto que el error es la base del aprendizaje, así que no hay porque frustrarse cuando las cosas no salen a la primera, ese es el camino del aprendizaje .

Actividades Propuestas

1. Descubre Tu Pasión. La Oca

De la misma manera que Sofía tenía una pasión es importante descubrir nuestras pasiones y entender que cuando tenemos verdadera pasión por algo los “fracasos” no lo vemos como tales sino como desafíos como retos a los que tenemos que hacer frente, reflexionar sobre nosotros mismos y sobre cómo actuamos el las distintas situaciones es el objetivo de este juego de la oca, una fantástica excusa para reflexionar y compartir ¿Jugamos?

2. Me equivoco, luego aprendo

De la misma manera que hemos aprendido con el cuento de ” La niña que no cometía errores” debemos aprender que el error es la base del aprendizaje y no hay mejor manera para aprender que experimentarlo, así que os proponemos la siguiente dinámica:

Seleccionar un tema de aprendizaje ( matemáticas, ciencias, ortografía, historia…) .
Hacer un test en forma de preguntas cortas.
Seleccionar al alzar a dos jugadores .
Explicaréis la dinámica del juego: ” Esto es una competición en el que hay dos jugadores que poco a poco irán formando equipos, voy a ir haciendo una pregunta a cada uno de vosotros, el que la acierte, pasa a la siguiente pregunta el que no la acierte tiene derecho a seleccionar a un nuevo miembro para su equipo y tratar así de alcanzar la respuesta correcta”.
Esta dinámica funciona exactamente al revés de lo que estamos acostumbrados, es decir, el que más se equivoca más posibilidades tiene de no equivocarse en el futuro porque construye un grupo que le pueda apoyar.
Es una dinámica que nos ayuda a entender que para aprender muchas veces tenemos que equivocarnos primero para luego salir “vencedores”.
Os recomendamos después hacer una dinámica reflexionando sobre la actividad.
¿Quien tenía más miembros en su equipo?
¿Quién ha ganado?
¿Por qué?
etc.

Fuente:https://cuentosparacrecer.org

Día de la Familia

El próximo día 15 de mayo se celebra el Día Internacional de la Familia, con ese motivo, desde la consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia os invitamos a la conferencia que lleva por título: “No seas agenda de tus hijos y prepáralos para la vida”, que impartirá Dª Noelia López-Cheda.

Lugar: Casa de los Periodistas (Plaza de San Bartolomé, 5) a las 19:00h.

Noelia López-Cheda es Ingeniera Industrial del ICAI, coach profesional y Master Universitario de Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato, por otra parte consultora de Talento y RRHH , así como autora del libro “No seas agenda de tus hijos y prepáralos para la vida” , Esfera Libros.

El objeto de la misma es reflexionar con padres y educadores sobre la necesidad de preparar a las futuras generaciones para un mundo incierto, en el que se suceden los cambios a toda velocidad y que está invadido por la tecnología. “Queremos que los niños sepan buscarse la vida pero no les estamos ayudando a ello: hacer los deberes y trabajos por ellos, acompañar a revisar los exámenes en la Universidad y a entrevistas de trabajo son situaciones  que se dan más de lo que pensamos”.

En esta sesión se reflexiona sobre varios desafíos a los que nos enfrentamos como educadores para ayudar a nuestros hijos/as:

Fomentar la autonomía en cualquier etapa de la vida y desarrollar la actitud para enfrentarse a los retos que plantea la vida.

Descubrir y potenciar el talento individual desde que son pequeños y puedan en el futuro dedicarse a aquello que realmente les apasiona, se les da bien y el mundo necesita.

• Dar estrategias de comunicación adecuadas como herramienta fundamental para conectar con ellos y así poder ayudarles a todo lo anterior.

¡Os animamos a participar!

Aplicando la Disciplina Positiva en el Aula.

En ocasiones la palabra «disciplina»  puede tener una connotación negativa. Os adjuntamos este artículo con relación a este tema, que creemos puede resultar de interés.

La Disciplina Positiva es una metodología educativa basada en el respeto mutuo, la conexión y las relaciones horizontales entre adultos y niños. Con origen en la Teoría de la Psicología Individual de Alfred Adler y de su discípulo Rudolf Dreikurss; creada en los años 80 por Jane Nelsen .

Por qué disciplina Positiva en el Aula

La disciplina positiva, es una manera de relacionarnos con los niños, haciendo uso del respeto pero sin perder la firmeza; es una filosofía que busca que los adultos pasemos de tener un papel de “policías” a tener un papel de “guías” este cambio de paradigma en la relación con los niños conlleva una serie de beneficios :

  • REDUCCIÓN DE LAS CONDUCTAS DISRUPTIVAS. ¿Por qué? “ Un niño no se porta mal si se siente bien” Rebeca Wild.  Ayuda a los niños a sentir PERTENECIA e IMPORTANCIA (conexión). Decía A.Adler que el objetivo último de todos nuestros actos/decisiones es obtener sentido de pertenencia, en otras palabras sentirnos significados, queridos. La disciplina positiva basa sus técnicas en esta máxima.
  • AUMENTA LA AUTOESTIMA .  ¿Por qué?  Invita a los niños a descubrir sus propias CAPACIDADES. Fomenta de manera clara la autonomía y esto a la vez revierte en la autoestima ( Soy Capaz) esencial en los procesos de aprendizaje.
  • TRANSMITE HABILIDADES PARA LA VIDA. ¿Por qué? Busca desarrollar habilidades propias del niño a través del fomento de la autonomía invitándolos a descubrir sus propias capacidades.

    ¿Cómo podemos aplicar Disciplina Positiva? 

    La mayor parte de las técnicas de disciplina Positiva son aplicables al entorno de aula, en este post os hacemos un resumen de las que pensamos que son aplicables a situaciones más comunes.

    1. Aprender a Calmarse delante de un conflicto ó un momento de estrés: TIEMPO FUERA EN POSITIVO

    El “tiempo fuera positivo” del cual hablamos en NO es el mismo “tiempo fuera” considerado en otros métodos de crianza donde se le pide al niño que se retire a “pensar” para reflexionar lo que hizo. Eso en realidad es una forma de castigo pasiva, porque lo que estamos diciéndole al niño es: “vete a tu cuarto solo y castigado” y no estamos brindando ninguna enseñanza ni habilidad de vida, sino por el contrario, estamos dando el mensaje al niño que cada vez que se equivoque, será rechazado y que le toca hacerse cargo de sus emociones solito.

    Por el contrario, el “tiempo fuera positivo”  es un tiempo que hemos de usar (grandes y pequeños) para calmarnos y volver a resolver la situación desde la cordura y la razón, no desde el enojo o la ira. 

    ¿Cómo?

    Deberemos construir conjuntamente con los niños un lugar en el aula de confort y sosiego al que el niños y adultos podamos acudir (cuando lo deseen) a calmarse. Con los mas pequeños los adultos quizás debemos quedarnos con ellos en silencio mientras se desahogan. Podemos aportar música, muñecos, manualidades, cuentos todo lo que queramos que nos ayude a sentirnos bien y a calmarnos. 

    A tener en cuenta

    •  El Tiempo Fuera Positivo está diseñado para hacer sentir mejor y no peor a los niños, no para pagar por lo que han hecho. En vez de hablar de rincón de pensar, ¿por qué no hablar del rincón de sentirse tranquilo o feliz? Si a nosotros nos mandaran a pensar sobre lo que hemos hecho, ¿cómo nos sentiríamos?
    •  Al TFP jamás se manda al niño, se le invita a ir. Ellos deben saber que tienen la opción de marcharse a relajarse antes de hablar sobre lo ocurrido: “veo que estás muy enfadado, quizás quieras ir a tu rincón tranquilo (o como lo hayáis llamado)”.
    •  Para poder usar el TFP el niño ha de entender que su cerebro (y el nuestro, por supuesto) “se ha vuelto loco”, “no funciona estando enfadado” y que en el momento en que se tranquilice y vuelta a estar contento volverá a funcionar correctamente. Esto es posible (depende del niño, por supuesto) entre los 3 y 4 años.
    •  El TFP muchas veces es suficiente para parar la mala conducta y redirigirla.

    Para más información puedes consultar este post

    2. Para controlar los enfados. Rueda de las opciones.

    La rueda de las opciones es una técnica que nos permite ANTES del enfado REFLEXIONAR sobre cómo podemos calmarnos, para una vez enfadado podamos tener OPCIONES para volver a la calma. Lo interesante de esta técnica es por una parte que la parte de reflexión (que necesita del cerebro racional la hacemos en un estado de calma) y  por tanto no en el enfado y por otra parte que las opciones parten del propio niñ@ y van a ser ellos quienes decidan qué opción tomar en cada momento.

    Cómo lo hacemos.

    La mecánica es muy simple. Para hacer la rueda de las opciones. Os recomendamos seguir los siguientes pasos.

    1. Nos ponemos en situación. Es decir pensaremos (importante en una situación de calma) en cuando nos sentimos enfadados, estresados etc. (podéis hacer varias ruedas de las opciones) , podéis si queréis compartir una lectura antes.
    2. Pensamos opciones para salir de esta emoción. Pensamos opciones conjuntamente las anotamos todas, sin descartar ninguna (brainstorm) aunque digan cosas que penséis no son adecuadas todas las ideas tienen que tener su espacio.
    3. Evaluamos opciones. Pensamos de todas las que hemos escrito cuáles son las más efectivas, las que nos ayudarán a salir de la situación de manera más rápida, más saludable etc.
    4. Una vez hemos decidido unas cuántas opciones es el momento de construir la rueda de las opciones en una cartulina ,la cortaremos en forma de círculo y dividiremos el círculo en tantos quesitos como opciones tenemos. Después los niños escribirán ó dibujaran sus opciones. Plastificaremos y listo para usar.

    Podéis descubrir esta técnica en detalle en este post. 

    3. Para motivar a nuestros alumnos. Tablas de Rutinas

    Las tablas de rutinas son una fantástica opción para empezar a desarrollar autonomía y la responsabilidad con los más pequeños.

    Cómo lo hacemos:

    • Realizaremos CONJUNTAMENTE un cuadro de actividades con los niños, podemos hacerlo usando dibujos etc. Podéis escoger un momento del día por ejemplo ” al entrar en el aula por la mañana” ” volver al aula después del patio” etc.
    • Haremos una lluvia de ideas conjuntamente de las tareas a realizar en el momento que hemos escogido.
    • Tomaremos fotografías ó haremos dibujos de los pasos acordados. Plastificamos y colgamos.
    • Alentaremos a los niños a usar la tabla de rutinas de manera autónoma, no quitemos el sentimiento de logro añadiendo recompensas. La verdadera motivación, la intrínseca, (la que libera dopamina el cerebro) es la que conseguimos al alcanzar nuestros objetivos.

    4. Resolver Conflictos. Juntas de Aula. 

    El objetivo es fortalecer la cercanía y la cooperación entre todos los miembros del aula. Crear un espacio en el que conjuntamente somos capaces de resolver conflictos y mucho más.

    Cómo lo hacemos:

  • Las juntas tienen el siguiente formato (evidentemente podéis adaptarlo a lo que os resulte mejor)

Empezaremos con agradecimientos y felicitaciones a TODOS los miembros (en una junta familiar la idea es que todos los miembros den las gracias al resto, os proponemos que en la junta de aula sea sólo el tutor quien lo haga).

  • Repasaremos las ideas/conclusiones de la anterior junta para ver si han funcionando correctamente (importantísimo este punto para hacer seguimiento).
  • Repasaremos la agenda. La agenda será una libreta en la que TODOS los miembros del aula podrán APUNTAR conflictos ideas que quieran tratar durante la reunión semanal.
  • Repasaremos los puntos de la agenda
  •  Generaremos discusión con lluvia de ideas de posibles soluciones.
  •  Propondremos una posible solución (que revisaremos la semana siguiente).
  •  Acabaremos planificando una actividad divertida para realizar entre TODOS.
  •  Para cerrar la junta haremos algo lúdico y divertido todos juntos: cantar una canción que les gusten bailar, jugar a un juego.

Fuente: https://cuentosparacrecer.org/blog