Premio Nobel de la Paz 2014

Alegría por Malala
La joven pakistaní comparte galardón con Kailash Satyarthi, por la defensa de la educación de niños y sobre todo niñas.

Malala Yousafzai ha ganado el Premio Nobel de la Paz 2014. La adolMalalaescente tiroteada por los talibanes en 2012 por defender la educación femenina en su país comparte galardón con el activista indio Kailash Satyarthi.

El premio les ha sido galardonado por su lucha contra la represión a niños, niñas y jóvenes, y por el derecho de la infancia a la educación. “Los niños deben ir al colegio y no ser explotados económicamente. En los países pobres del mundo, el 60 por ciento de la población tiene menos de 25 años. Para conseguir un desarrollo mundial en paz, es un prerrequisito que los derechos de los niños y la juventud sean respetados“, explica la página web oficial de los Nobel.

Convertida a sus 17 años en la galardonada más joven de los Nobel, Malala comenzó su batalla contra la represión de los talibanes a los 11 años, cuando en un blog de la BBC en urdu iba relatando paso a paso cómo los integristas insultaban a las niñas que iban a la escuela y las amenazaban con acabar en el infierno.

La joven, que vive en Birmingham (Inglaterra), recuerda en su libro de memorias (Malala. Mi historia, Alianza), cómo empezó todo. “Hace mucho tiempo casi me mataron, simplemente por defender mi derecho a ir a la escuela. Era un día como muchos otros. Yo tenía 15 años, estaba en noveno curso y la noche anterior me había quedado demasiado tiempo levantada estudiando para un examen”. Los talibanes le dispararon en el autobús en el que se dirigía a su casa. Desde entonces se ha convertido en un símbolo mundial demostrando que los terroristas temen más a una niña con un libro que a un ejército. Su lema bien podría ser una frase que no se cansa de repetir: “Un bolígrafo puede cambiar el mundo”.

Malala Yousafzai comenzó a tener notoriedad cuando a los 13 años explicaba su vida bajo el régimen talibán en un blog para la BBC bajo un seudónimo. Luego, en 2009, participó, junto a su padre, en un documental (“Pérdida de clases, la muerte de la educación de la mujer”), que mostraba las dificultades que enfrentaban las mujeres para educarse en esas zonas. En octubre de 2012 fue víctima del atentado talibán que casi le cuesta la vida. Malala estuvo internada en el Hospital Reina Isabel de Birmingham, en Inglaterra, hasta el 4 de enero de 2013, cuando le dieron de alta, luego de numerosas cirugías de cráneo y de recibir una placa de titanio en el cerebro y un dispositivo auditivo.

Malala sobrevivió y su caso tuvo repercusión internacional en todos los foros y los medios del mundo, a favor de su recuperación. No sólo logró cambiar con su caso el curso de la historia, sino que también se convirtió en la portavoz mundial de los derechos de las mujeres y el acceso a la educación de las niñas de la zona de Pakistán y Afganistán.

Escribió junto a su padre, su gran mentor, Ziauddin Yousafzai, su biografía ‘Yo soy Malala’ (I am Malala), que contó con la colaboración de la reconocida periodista inglesa Christina Lamb y fue publicado por una editorial británica apunta a los 61 millones de niños y niñas que no pueden estudiar en el mundo entero.

En 2013 Malala fue nominada a recibir el premio Nobel de la Paz -la más joven hasta ahora nominada- y figura entre las 100 personas más influyentes, según la revista Time. La joven paquistaní también recibió el Premio Nacional de la Paz en 2011, el Premio Simone de Beauvoir, en 2013, y el Premio Sájarov, por su lucha por la educación de las mujeres en ese país.

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