La educación en Kenia

La educación logra en Kenia que la ablación pase de ser imprescindible a ser una excepción
Un total de tres millones de niñas en el mundo sufren al año la mutilación genital, pero la educación y la sensibilización han conseguido en comunidades de Kenia como Tharaka que la ablación, es decir, la extirpación total o parcial de los órganos sexuales externos de la mujer, pase de ser condición imprescindible para integrarse en la comunidad y casarse a ser una práctica que incluso se ve como “rara”.

En el año 2000, en esta comunidad keniana perdida en la Kenia “profunda” y a cinco horas de coche de cualquier otra ciudad, unas 200 niñas sufrían la mutilación genital femenina.

Catorce años después, en Tharaka, se puede decir que prácticamente se ha erradicado la práctica de la ablación, con dos, cuatro o incluso ningún caso al año, tal y como indica a Europa Press la fundadora de la Fundación Kirira y madrina de Ayuda en Acción Estrella Giménez, con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina.

Giménez llegó por primera vez a Kenia con Ayuda en Acción un mes de educacion en Keniaagosto —el mes de las mutilaciones— y se quedó para enseñar a las tribus que ella no estaba mutilada y que en muchos países e incluso en otras tribus de Kenia no era lo normal.

Según recuerda, nada más llegar y al enterarse de que era el mes en que se practicaban las ablaciones, comenzaron a preguntar pero el tema era “tabú” allí. Ni las madres lo hablaban con las hijas ni estas lo comentaban entre ellas.

Hoy en día, la Fundación Kirika llega a unas 100.000 personas y trabaja en 56 escuelas, donde explican a los alumnos lo que es la ablación, que no es necesaria y les advierten de sus peligros como la transmisión del sida, ya que muchas veces se practican varias ablaciones con la misma cuchilla.

Además, con el ’Club Antiablación’ que crean en las escuelas, intentan que no se mutile a las niñas y que estas puedan seguir estudiando a través de unas becas que conceden pues allí la educación secundaria es privada.

Hace años, el futuro que les esperaba era sufrir la ablación, abandonar la escuela y casarse, normalmente, con hombres mayores que ellas.

’Yo sí me caso con mujeres no mutiladas’

En cualquier caso, los hombres están cada vez más concienciados y, para seguir en esta dirección, la fundación organizó una campaña en la que los chicos llevaban camisetas con el mensaje ’Yo sí me caso con mujeres no mutiladas’. Además, Giménez explica que, a la hora de sensibilizar, se dirigen a los líderes de la comunidad —religiosos, políticos— para que el resto de habitantes siga su ejemplo.

Hasta tal punto han tenido éxito las campañas de la fundación —que cuentan con el apoyo de Ayuda en Acción— que algunas tribus de alrededor quieren participar en el programa. Por ello, Giménez apunta la necesidad de contar con más fondos para mantenerlo año tras año, y pide colaboración no solo para la creación de una escuela o una casa de acogida sino también para la campaña educativa en sí misma.

Desconocimiento y superstición

Acerca del porqué de esta práctica, Giménez ha apuntado que, tras hablar mucho con las mujeres kenianas, ha concluido que lo que les lleva a hacer pasar a sus hijas por el horror que ellas mismas sufrieron es “el desconocimiento” y la superstición, pues piensan que si una niña no está mutilada “está maldita” y los niños también van a nacer “malditos”.

Además, la mutilación sigue siendo en muchas tribus “la única forma de integración” en la comunidad, de forma que si no son mutiladas, las niñas son apartadas y en un lugar como Tharaka, en el que no hay caminos ni servicios, “solo, no se puede subsistir”.

Los ciudadanos pueden colaborar a través de la página web ’www.fundacionkirira.es’, apadrinando a una niña para que tenga acceso a la educación secundaria, apoyando a la casa de acogida o enviando un ’regalo antiablación’ para hacer una fiesta a las niñas que pasan a la edad adulta, como la que se suele hacer cuando practican la ablación, aunque sin mutilación genital.

——————-
Madrid, 10 feb. 14. AmecoPress/teinteresa.es.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *