Barómetro “Juventud y Género”

El Barómetro “Juventud y Género” de 2019 ha estudiado una muestra de 1223 mujeres y hombres con edades comprendidas entre los 15 y 29 años residentes en España. El objetivo del barómetro realizado cada dos años por la Fad -Fundación de ayuda contra la drogacción- es el de analizar la percepción que tiene la población joven sobre las identidades de género, las relaciones afectivas y los estereotipos.

Beatriz Martín Padura, Vicepresidenta de la fundación, ha sido la encargada de analizar los datos recogidos durante este año. Lo que más llama la atención es la diferencia que gira en torno al concepto de feminismo entre mujeres y hombres, un 62,1% de las mujeres se considera feminista frente al 37,3% de los hombres. Si es cierto que la postura hacia el feminismo ha aumentado en ambos casos considerablemente si lo comparamos con el año 2017, pero aún hay un 62.7% de hombres jóvenes que dicen no sentirse feministas.

“Los resultados nos dicen que, por lo general, los y las jóvenes parecen cada vez más concienciados con la equidad. Sin embargo, para constatar esta tendencia debemos esperar al próximo corte del barómetro en 2012 para confirmar o refutar esta evolución” ha concluido Beatriz Martín Padura.

Dentro de las relaciones afectivas, los micromachismos han aumentado por parte de los hombres. Un 40,9% de los hombres considera fundamental la protección de las mujeres.Mirar el móvil de tu pareja si piensas que te está engañando” ha aumentado del 14,5% al 16,5%. Respecto a los celos, afirmar que “es normal que existan ya que son una prueba de amor” lo refiere el 25% de chicos en 2019, mientras que en el 2017 lo refería el 24% de ellos. Sin embargo, todas estas situaciones han disminuido en el caso de las mujeres.

En el acto presentado este lunes, también se ha tratado el ámbito laboral y la desigualdad a la que se enfrentan las jóvenes. Pese a que somos las mujeres las que mejores resultados educativos obtenemos, cuando entramos al mercado laboral, el acceso a puestos de responsabilidad se nos reduce a más de la mitad. El 61,6% de las jóvenes piensa que las retribuciones salariales de las mujeres son peores o mucho peores que la de los hombres. Un 56,2% de mujeres frente al 35,2% de los hombres piensa que para ellas es más difícil llegar a puestos de responsabilidad en el trabajo. La comparación de datos por género, nos vuelven a mostrar que la realidad es muy diferente entre mujeres y hombres.

Lucía Méndez de Prada, redactora jefa de opinión de El Mundo; Patricia Crespo, responsable de Efeminista; Ana Requena, redactora jefa de Género de Eldiario.es y la responsable de información sobre igualdad de RTVE, Carolina Pecharromán fueron las invitadas a la mesa redonda posterior. Las profesionales, bajo la moderación de la subdirectora del Centro Reina Sofía Anna Sanmartín, comentaron los datos ofrecidos por el barómetro.

“Tenemos unas generaciones de mujeres que nacieron bajo el paraguas de una aparente igualdad formal y a las que se les prometió que si daban una serie de pasos iban a conseguir lo mismo que los hombres. Creo que varias generaciones de mujeres entre 30 y 40 años están desengañadas porque efectivamente, siguieron todos esos pasos y se han dado de bruces contra el mercado laboral. Han descubierto que las estructuras siguen siendo machistas. Nos debemos replantear por qué nos autoexcluimos. Te autoexcluyes porque el sistema no te da otra salida.
El feminismo al final, lo que busca es ofrecer un proyecto de vida diferente, una transformación social y para eso hay que pensar en lo estructuras y reflexionar que nos dejamos en el camino” comenta Ana Requena.

Este barómetro deja claro que las mujeres seguimos sufriendo desigualdades en educación, en el ámbito laboral y en las relaciones afectivas o familiares. Se está avanzando en el feminismo, pero todavía queda mucho que cambiar en el imaginario social. Por parte de las jóvenes los datos nos demuestran que somos más conscientes de la desigualdad estructural en la que vivimos y estamos dispuestas a cambiarlo, pero es el caso de los hombres el que más preocupa. Habrá que esperar al informe del 2020 para contrastar los datos y ver, si de verdad, podemos hablar de un país que tenga grandes logros feministas.

Fuente:Ameco

“Me Respetas”: la nueva aplicación contra el bullying para adolescentes con discapacidad.

Os adjuntamos este artículo por si os resulta de interés:

La Fundación CERMI Mujeres (FCM) pondrá en marcha el próximo otoño la aplicación móvil “Me respetas”, con el fin de fomentar la prevención y la erradicación del acoso escolar en los casos que afectan a las jóvenes con discapacidad de entre 12 y 18 años. La FCM se ha reunido con un grupo de personas expertas este lunes para mostrar los avances en el desarrollo de la aplicación y recabar su opinión, al igual que hizo la semana pasada con mujeres jóvenes con discapacidad en Murcia.

La reunión de este lunes ha contado con la participación, además de CERMI Mujeres, de representantes del Ministerio de Educación, Save the Children, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el Instituto de la Juventud, la Comisión de Juventud de Salud Mental España, Amnistía Internacional, la Policía Nacional y una abogada especializada en discapacidad.

La aplicación tendrá total accesibilidad, de modo que pueda ser utilizada por jóvenes con cualquier tipo de discapacidad. Además de a las víctimas, esta herramienta incluirá material enfocado a la concienciación del alumnado, del profesorado y de las familias. La aplicación contendrá desde preguntas para averiguar si se está sufriendo acoso, hasta teléfonos y nombres de asociaciones u organismos a los que se puede acudir para denunciar y pedir asesoramiento profesional.

“Me respetas” surge a continuación de ‘Por mí’, una aplicación que CERMI Mujeres lanzó hace dos años para contribuir a luchar contra la violencia machista que sufren mujeres con discapacidad.

Fuente: Ameco

Poner fin a la desigualdad de género en las familias.

En el informe “El progreso de las mujeres en el mundo 2019-2020: Familias en un mundo cambiante” se analiza de qué modo afectan a las mujeres las transformaciones que se están produciendo en las familias; el estudio revela asimismo que la mayoría de los países puede permitirse adoptar políticas favorables a las familia.

Nueva York, 25 de junio de 2019 – A lo largo de los últimos decenios se han producido avances en los derechos de las mujeres, y las familias en todo el mundo se han convertido en un espacio de amor y solidaridad. Sin embargo, en muchas de ellas se observan también violaciones fundamentales de los derechos humanos y desigualdades de género persistentes, según el nuevo informe insignia de ONU Mujeres, publicado hoy con el título “El progreso de las mujeres en el mundo 2019-2020:Familias en un mundo cambiante”.

En todo el mundo, estamos asistiendo a esfuerzos concertados dirigidos a limitar la capacidad de actuación de las mujeres y cercenar su derecho a tomar sus propias decisiones, en nombre de la protección de los ‘valores familiares’. Sin embargo, a partir de nuestras investigaciones y de las pruebas de las que disponemos, sabemos que no existe una forma de familia ‘normal’ y que, de hecho, nunca ha existido”, señaló Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres. “Este informe rebate ese movimiento al demostrar que las familias, en toda su diversidad, pueden ser defensoras cruciales de la igualdad de género, siempre que las personas responsables de adoptar decisiones promuevan políticas auténticamente basadas en las formas de vida actuales, otorgando un lugar central a los derechos de las mujeres”.

Sobre la base de datos mundiales, análisis innovadores y estudios de casos, el informe muestra la diversidad de familias que existe en todo el mundo y ofrece sólidas recomendaciones para garantizar que las leyes y las políticas ayuden a las familias de hoy en día y respondan a las necesidades de todos sus miembros, especialmente las mujeres y las niñas. El estudio incluye además un análisis del costo que conllevaría la implementación de tales políticas.

Entre las tendencias observadas cabe destacar las siguientes:

  • La edad al contraer matrimonio ha aumentado en todas las regiones, al tiempo que las tasas de fecundidad han disminuido y las mujeres han ganado autonomía económica.
  • A escala mundial, poco más de un tercio del total de los hogares (un 38 %) están formados por parejas con hijas e hijos; también son muy comunes las familias ampliadas, que incluyen a otros parientes y representan un 27 % del total.
  • La inmensa mayoría de las familias con un solo progenitor (que suponen un 8 % del total de los hogares) están encabezadas por mujeres, que tienen muchos problemas para conciliar el trabajo remunerado, la crianza de sus hijas/os y el trabajo doméstico no remunerado. En todas las regiones son cada vez más visibles las familias formadas por parejas homosexuales.

En el informe se aprecia que las familias pueden ser espacios de cuidado, pero también de conflicto, desigualdad y, demasiado a menudo, también de violencia. En la actualidad, 3000 millones de mujeres y niñas viven en países en los que la violación en el matrimonio no está explícitamente tipificada como delito. Pero la injusticia y las violaciones también adoptan otras formas. En uno de cada cinco países las niñas no tienen los mismos derechos sucesorios que los niños, mientras que en otros (concretamente en 19 países) las mujeres están obligadas por ley a obedecer a sus esposos. En torno a un tercio de las mujeres casadas que viven en países en desarrollo manifiesta que tiene poco o nada que decir sobre la atención de su propia salud.

La incorporación de las mujeres al mercado laboral continúa aumentando de manera significativa, pero el matrimonio y la maternidad reducen sus tasas de participación en el mercado de trabajo y, por tanto, los ingresos y beneficios asociados a dicha participación. En todo el mundo, poco más de la mitad de las mujeres de 25 a 54 años se encuentra económicamente activa, una proporción que se eleva a dos de cada tres en el caso de las mujeres solteras. Por su parte, el 96 % de los hombres casados se encuentra activo, según muestran los datos del nuevo informe. Una de las principales causas de estas desigualdades es que las mujeres continúan realizando el triple de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres en ausencia de servicios de cuidados asequibles.

El informe pone de manifiesto ciertos avances positivos en el terreno de la licencia parental, ya que su disfrute por parte de los padres ha aumentado, sobre todo en países en los que existen incentivos específicos —como cuotas para padres—, que reservan para ellos una parte intransferible de la licencia; si esta no es utilizada, se pierde.

El informe destaca asimismo los desafíos a los que se enfrentan las mujeres y sus familias cuando migran. Una normativa injusta implica que no todas las familias tienen derecho a la reunificación familiar y que, a menudo, muchas de ellas quedan excluidas del acceso a los servicios públicos. Cuando la condición migratoria de las mujeres está vinculada a sus parejas, puede resultar para ellas muy difícil o imposible huir de relaciones violentas.

El informe incluye un llamado dirigido a responsables de la formulación de políticas, activistas y cualquier persona a transformar las familias en espacios de igualdad y justicia, en los que las mujeres tengan voz y capacidad de elección, además de tener garantizada su seguridad física y económica.

Algunas de las recomendaciones que se plantean en el informe para lograr este objetivo incluyen:

  • Modificar y reformar las leyes sobre la familia para asegurar que las mujeres puedan elegir si desean casarse, cuándo y con quién; que contemplen la posibilidad del divorcio si es necesario; y que permitan a las mujeres acceder a los recursos familiares.
  • Reconocer las diversas formas de unión con el fin de proteger los derechos de las mujeres, tanto los de aquellas que conviven con sus parejas hombres como de las que viven en parejas homosexuales.
  • Invertir en servicios públicos, en especial en educación y atención de la salud reproductiva, de manera que aumenten las oportunidades vitales de las mujeres y las niñas y estas puedan tomar decisiones con conocimiento de causa sobre su vida sexual y la crianza de sus hijas e hijos.
  • Considerar la posibilidad de implantar la licencia parental remunerada y de prestar apoyo estatal para el cuidado de niñas/os y de personas de edad al diseñar sistemas de protección social integrales que puedan ayudar a sostener a las familias.
  • Garantizar la seguridad física de las mujeres mediante la implementación de leyes y políticas dirigidas a eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, y proporcionar acceso a la justicia y a servicios de apoyo a las sobrevivientes de violencia.

En el marco de un análisis realizado para este informe se constató que la mayoría de los países podría implementar un paquete de políticas —incluso de apoyo económico a lo largo de la vida, atención sanitaria y servicios de cuidados para menores y personas de edad— por un costo inferior al 5 % de su PIB.

Garantizar que las familias sean espacios de igualdad y justicia no es sólo un imperativo moral, sino que además es esencial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la agenda más amplia del mundo destinada a garantizar el progreso humano.

Los principales datos y cifras recogidos en el informe pueden encontrarse aquí.

Asimismo, se ofrecen varias fichas técnicas regionales e historias de cambio de gran riqueza que ilustran iniciativas de la sociedad civil en diversos países, junto con siete conjuntos de datos y vídeos complementarios. Todos estos recursos están disponibles aquí.

ANTECEDENTES:

La serie de informes sobre “El progreso de las mujeres en el mundo” es una investigación temática periódica acerca de los derechos de las mujeres desde el año 2000. Su objetivo es impulsar cambios en las leyes, políticas y programas y crear un entorno favorable para que las mujeres y las niñas puedan realizar sus derechos.

“El progreso de las mujeres en el mundo 2019-2020” coincide con la campaña “Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres y un futuro igualitario”, que precede a la conmemoración del 25º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995, considerada como una de las agendas más visionarias para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en todo el mundo. Pese a que se han producido algunos avances, continúan existiendo numerosos desafíos para los derechos de las mujeres.

Fuente:Onu Mujeres, http://www.unwomen.org